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Una bebida energética sana y diferente

Una bebida energética sana y diferente

Este tipo de bebida esta de moda. Pero la mayoría son bastante insanas. XS es una bebida energética sana y diferente.

La bebida XS Power Drink es perfecta para un estilo que coincide con las necesidades de nuestros días: de vida activo y acelerado.

Para combatir estas exigencias  ha conseguido incluir en su composición cuatro vitaminas de grupo B. Con ellas consigue ayudar a combatir el cansancio y la fatiga, al mismo tiempo que estimulan el celebro y mejoran la actividad mental y la capacidad de atención.

Una bebida energética sana y diferente
Una bebida energética sana y diferente

Una bebida energética sana y diferente

En realidad es un sustituto perfecto a las tradicionales bebidas energéticas que podemos encontrar en cualquier supermercado y tan de moda están, sobre todo la gente joven. La bebida XS Power drink es recomendable para llevar siempre consigo y disfrutarla cuando tengas una larga jornada laboral, de estudios o simplemente te sientas cansado.

Además encaja perfectamente en cualquier tipo de dieta ya que gracias a no tener azúcar es tan solo contiene cinco calorías por lata. 

Está recomendada para hombres mujeres que tienen una vida agitada y salen tanto por el día como por la noche. También los que tienen una vida estilo de vida ajetreado. Para los que trabajan muchas horas o tienen que conducir largas distancias o estar mucho tiempo al volante.

Es fundamental para todos los que practican deporte y para los estudiantes tanto en épocas de exámenes, a lo largo del año.

Es una bebida diferente que no contiene ni cafeína ni taurina. Pero si tiene un sabor natural y es capaz de dar un impulso eficaz a tu energía porque cuenta con un 25 % de zumo de frutas. También incorpora cuatro vitaminas del grupo B y vitamina C. Con ello consigue una mezcla especial de extracto de baobab, acaí y cereza de acerola.

En definitiva, es una excelente fuente de energía extra para todas las personas mayores de 12 años. Puede ser tomada con total tranquilidad al no tener azúcar añadido y apenas proporcionar calorías. En realidad puede ser calificada como una alternativa mucho más saludables a las bebidas gaseosas. Es una bebida energética sana y diferente.

SPEB

 

 

 

 

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Abandonó el ejercicio físico

¿Fui yo quien abandonó el ejercicio físico o me abandonó él a mí?

¿Fui yo quien abandonó el ejercicio físico o me abandonó él a mí?

¿Le suena la frase “mañana me apunto al gimnasio”? O mejor, “mañana, sin falta, empiezo una rutina consistente en andar o correr todos los días al menos una hora”, “voy a empezar a salir con la bicicleta todos los días un rato” o el más relajado “hoy me voy a tomar un pequeño descanso, mañana ya haré ejercicio físico”. Y agonizó el ejercicio físico de esperar al mañana que nunca llegó…

Si somos sinceros, no sabemos cuántas veces habremos pronunciado estas afirmaciones con un gran cariz de rotundidad, pero justo en eso se quedan, en el cariz. Pensar en hacer algo saludable, como el ejercicio físico, hace que nos invada un sentimiento de desgana inconmensurable.

Esto nos lleva a preguntarnos: “¿soy yo quien abandonó el ejercicio físico o es este el que me abandona a mí de tanto hastío?”. ¿Se ha hecho esta misma pregunta alguna vez? Déjenos que le contemos los beneficios que tiene el ejercicio físico para nuestra salud, no únicamente física sino también mental. Entonces procederemos a analizar desde la Psicología por qué a pesar de conocer estos beneficios nos cuesta tanto practicar ejercicio físico con constancia.

La herramienta más segura para el corazón

El ejercicio físico ha demostrado su potente efecto en la reducción de la morbilidad asociada a la enfermedad. Esto es debido a la mejora que produce de las funciones cardiovascular, cerebrovascular, metabólica y músculo-esquelética.

La función cardiovascular es la más ampliamente estudiada. Es bien conocido que cuando aumenta la práctica de ejercicio físico se observan beneficios cardiovasculares inmediatos y a largo plazo. Incluso cuando se padece de forma congénita alguna enfermedad cardíaca.

En general, la realización de ejercicio físico en el tiempo libre se ha relacionado con un menor riesgo de desarrollar insuficiencia cardíaca así como con una probabilidad reducida de que se produzca un ataque al corazón en el futuro. Estos beneficios se obtienen también con actividades básicas como caminar y salir en bicicleta. Por tanto, es importante no perder de vista que el ejercicio físico es un gran tributo para nuestro corazón.

Además, el ejercicio físico regular ayuda a reducir la obesidad, la debilidad muscular y enfermedades relacionadas con la fragilidad y densidad de los huesos como la osteoporosis. Incluso disminuye la percepción de dolor crónico. Por ejemplo, el dolor crónico lumbar, la fibromialgia y la migraña.

Medicina para el bienestar emocional

Sin olvidar todo lo anterior, hoy en día son cada vez más los trabajos que ponen de relieve la influencia del ejercicio físico a nivel emocional y cognitivo.

Si se realiza de forma regular, se relaciona con un descenso del estrés, ya que ayuda a regularlo. También con una mejora de funciones cognitivas, como la memoria de trabajo (la que nos permite mantener en la mente la información que necesitamos para realizar una tarea).

Son beneficios que se obtienen incluso cuando la persona presenta algún tipo de daño cerebral o proceso neurodegenerativo como, por ejemplo, algún tipo de demencia. Es más, el ejercicio físico en este caso llegaría a retrasar la aparición de estas patologías del funcionamiento cerebral.

De hecho, diversos estudios han intentado dilucidar los mecanismos neuronales mediante los cuales el ejercicio físico tiene un efecto beneficioso en nuestra cognición, siendo este aún un campo por explorar en mayor profundidad.

En cuanto al estado de ánimo, ha mostrado su efecto aliviador de enfermedades de tipo psicológico como la depresión y la ansiedad.

Se consigue porque produce un incremento del humor, autoestima, afecto positivo y sensación de bienestar, en general, al liberar endorfinas y mejorar el sueño. Estos beneficios no tienen edad.

Además, el deporte aumenta la autoeficacia o la percepción de capacidad que tenemos sobre el logro de objetivos y conciencia corporal (la que tenemos sobre lo que ocurre en nuestro propio cuerpo).

Es de gran transcendencia en este punto informar de la relevancia de la constancia en la realización de ejercicio físico. Todos los efectos beneficiosos que hemos reportado hasta el momento tendrían su base en la práctica de ejercicio físico de forma regular. No cuando es únicamente ocasional.

Primer paso: ¿por qué practicamos ejercicio físico?

Ahora bien, aun conociendo todos estos datos, ¿por qué nos cuesta tanto realizar ejercicio físico y más aun de forma regular? No existen estudios que lo hayan analizado de forma empírica. Sin embargo, desde la psicología podemos hablar de ciertos factores que podrían influir en nuestra decisión de realizar ejercicio físico de manera constante.

El primero de ellos es la motivación personal que nos impulsa a adquirir hábitos, destrezas o habilidades con el único fin de lograr la excelencia, es decir, mejorar (motivación de logro).

De forma similar, existen dos tipos de motivación basados en el crecimiento personal y la autoregulación:

  • La motivación intrínseca: aquella que proviene del interior. Es decir, aquella que surge cuando la actividad produce satisfacción y placer en sí misma, sin obtener nada a cambio.
  • La motivación extrínseca: aquella que se relaciona con la obtención de algún tipo de recompensa, objetivo determinado o presión social. Por ejemplo, realizar un examen con éxito y conseguir una puntuación alta o estudiar una carrera universitaria porque es lo que nuestros padres esperan de nosotros. La motivación en este caso es totalmente externa.

Si atendemos a ambos tipos, es bien conocido que la mejor motivación para realizar algo proviene siempre del interior (intrínseca).

Desafortunadamente, en la sociedad actual se fomenta, desde que somos pequeños, la competición en todos los sectores y niveles. La competitividad es un gran enemigo del aprendizaje y el ejercicio físico.

Es decir, se fomenta y prioriza la realización del ejercicio físico para tener mejor cuerpo que otros, competir con otros, etc. No por el mero placer de realizarlo. Por eso, si no se dan estas circunstancias extrínsecas, simplemente no realizamos ejercicio físico.

Aquí es cuando nos estancamos y no entendemos por qué nos cuesta tanto hacer ejercicio físico. Hay otros casos en los que realizamos ejercicio para mejorar la sintomatología de alguna enfermedad. Aunque la motivación en este caso podría generar un gran debate, lo cierto es que esta motivación podría considerarse extrínseca, dado que lo hacemos para conseguir “algo” y descuidaríamos su realización por el más simple puro placer y mejorar por mejorar, sin que haya ningún factor adverso a enfrentar.

Segundo paso: ¿me ayudará mi personalidad?

El segundo factor relevante es la personalidad. Diferentes estudios han comprobado cómo esta influye a la hora de tender o no a realizar ejercicio físico. Se ha comprobado que las personas extrovertidas (personas a las que les gusta relacionarse con los demás y expresar sus sentimientos) y escrupulosas (responsables y organizadas) tienden a realizar más ejercicio físico en comparación con aquellas con tendencia hacia la inestabilidad emocional y los sentimientos negativos (neuroticismo).

Esta tendencia puede ser explicada, en parte, por la asociación de estos rasgos de personalidad con la motivación intrínseca y extrínseca de forma diferencial. Si bien la extraversión y escrupulosidad se asocian con una alta motivación intrínseca, la inestabilidad emocional lo hace con una alta motivación extrínseca.

Como podemos comprobar, nuestra personalidad nos puede ayudar, o, por el contrario, ser una barrera contra la realización de ejercicio físico de forma regular.

Claves para que la personalidad no nos detenga

Es cierto que la personalidad es difícilmente modificable. Pero podemos hacer que el ejercicio físico sea una de estas experiencias que doten a nuestra personalidad de otras facetas.

Para ello, un aspecto esencial y que se asocia con un mayor esfuerzo y persistencia es plantearse metas realistas (un deporte que podamos practicar y mantener).

Es fundamental que dichas metas estén bien definidas, es decir, debemos establecer un horario y un tiempo de realización concreto y apropiado a las circunstancias de cada uno.

Por otro lado, las metas deberían tener una dificultad intermedia. No son satisfactorias si nos parecen demasiado fáciles pero tampoco si son difíciles. Además, es importante fijarlas a corto plazo. Así podremos mantenerlas durante más tiempo y podremos adoptarlas a largo plazo de manera gradual.

Por último, es interesante obtener una respuesta. Por ejemplo, a través de una pulsera de actividad o refuerzos verbales de algún amigo o amiga que nos acompañe.

Ante todo, no debemos confundir las metas con los deseos. Las metas implican acción. Ergo, nuestras metas deben ser tomadas como un reto y su mantenimiento en el tiempo como un logro personal.

De esta forma, aumentará nuestra motivación intrínseca hacia el ejercicio físico. Además, la pericia en su práctica nos llevará a sentir la experiencia de flujo o felicidad. Es decir, se producirá una atención plena sobre aquello que estamos realizando y habrá una pérdida total de la autoconciencia (el ego se encuentra totalmente ausente).

Esta experiencia de flujo es la que sienten las personas que han adquirido el hábito de realizar algún tipo de deporte y puede considerarse uno de los motivos por los que mantienen este hábito a largo plazo, a pesar del esfuerzo que requiere.The Conversation

Casandra Isabel Montoro Aguilar, University lecturer and researcher, Universidad de Jaén y Carmen María Galvez Sánchez, PhD in Psychology. Research and teaching staff, Universidad de Jaén

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

Shutterstock / New Africa

Casandra Isabel Montoro Aguilar, Universidad de Jaén y Carmen María Galvez Sánchez, Universidad de Jaén

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Los mejores vendajes que puedas imaginar

Los mejores vendajes que puedas imaginar

Empiezan a ser conocidos, sobre todo en el deporte. En realidad son los mejores vendajes que puedas imaginar

En el mundo del deporte se llevan utilizando desde hace décadas. Son un elemento indispensable para los fisioterapeutas. También son esenciales para la recuperación y la prevención de todo tipo de lesiones. Los deportistas lo saben y los utilizan de forma constante. Son los vendajes en los que Nikken ha conseguido superar a todo lo conocido hasta ahora. De tal manera, que están considerados como los mejores vendajes que puedas imaginar.

Los vendajes de apoyo Kenko Therm  de Nikken utilizan una tecnología patentada por la firma japonesa. Así, están basados en el efecto calor, consiguiendo que la temperatura corporal rebote constantemente y penetre en la en la zona lesionada. De tal manera, que es una forma de recuperación totalmente natural y basada en la capacidad misma del cuerpo humano de recuperarse asimismo.

Los mejores vendajes que puedas imaginar. Nikken sin lugar a dudas

Los vendajes de Nikken son una forma revolucionaria de recuperación. Están basados en la tecnología del infrarrojo lejano en que la empresa japonesa es líder. Con ello consiguen mantener de forma constante la temperatura ideal en la zona lesionada. Al mismo tiempo proporcionar la flexibilidad justa y necesaria para Conseguir una total libertad de movimientos y una absoluta libertad. Así, el calor que se va almacenando se mantiene a temperatura constante y consigue relajar de forma natural tendones y músculos.

A su efecto gracias al infrarrojo lejano se une la ionización negativa capaz de ofrecer relajación a la zona afectada. Con ello consigue relajar el estrés muscular de una forma asombrosa. También eliminar el dolor muscular y devolver a las zonas lesionadas al estado inicial anterior a la lesión.

La gama de vendajes de soporte de Nikken incluye diferentes elementos en diferentes tareas. La muñequera, vendaje para el codo, faja para la zona lumbar, y tobillera.

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Ejercicios para cuando ya tenemos una edad

Ejercicios para cuando ya tenemos una edad

Medio siglo de vida. No esta mal. Hace un siglo seriamos viejos. Aquí, unos ejercicios para cuando ya tenemos una edad.

Es ley de vida y a la mayoría nos sucede. A medida que vamos cumpliendo años nuestra actividad física en este ejercicio va disminuyendo. Y ello, a pesar de que vivimos tiempos en donde el ejercicio poco a poco está empapándose de la sociedad, es que todavía estamos muy lejos de los países orientales. Allí es de lo más normal encontrarse a primera hora de la mañana en la calle personas adultas haciendo los más variados tipos de ejercicio. A menudo y siempre lo hemos dicho y lo repetimos aquí. El ejercicio en los países occidentales es una de nuestras muchas asignaturas pendientes.

Ejercicios para cuando ya tenemos una edad
Ejercicios para cuando ya tenemos una edad

Ejercicios para cuando ya tenemos una edad. O lo haces o lo llevas claro

Y es que es una realidad indiscutible. A medida que me ejercemos mantenernos activos y mantener nuestra comprensión muscular, a pesar de ser cada vez más importante, está cada vez más abandonada. Y no se trata solamente de tener un buen aspecto físico. En realidad, se trata de evitar problemas de salud crónicos, lesiones y accidentes, y todo tipo de problemas que nos van a obligar a estar visitando la consulta del médico constantemente.

La buena noticia es que en los tiempos en que vivimos hay muchas opciones y alternativas para realizar ejercicio. Y en realidad esas opciones contemplan cualquier tipo de condición física y cualquier edad. Incluso las personas más ancianas y frágiles pueden mejorar la fuerza, el equilibrio, la resistencia, y la agilidad a través de diferentes programas personalizados que están al alcance de todas las personas.

Aquí, una vez más, no debemos machacar el mérito a nuestros administradores y políticos. La mayoría de estas opciones para seguir una dieta de ejercicios sana y saludable se debe al esfuerzo de la tecnología y de los emprendedores particulares. Ellos son los que deben de recoger el mérito.

Ejercicios para cuando ya tenemos una edad. Trabajar la resistencia

El fondo y la resistencia son dos de los aspectos más importantes que deben trabajar las personas de cierta edad. Con ello conseguir un desarrollo muscular a través del entrenamiento de resistencia. Con ello conseguiremos muchos beneficios. Así, lograremos incrementar la resistencia muscular dirigida a todas las partes del cuerpo y en pocas semanas notaremos la beneficias también con ello evitaremos el debilitamiento de los huesos (osteoporosis), la pérdida muscular relacionada con la edad, los dolores y muchos malestares.

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El entrenamiento de resistencia es necesario con la edad

El entrenamiento de resistencia es necesario con la edad

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Es una repetición. Pero con la edad hay que cuidarse. El entrenamiento de resistencia es necesario con la edad.

Es una realidad y está aceptado que a partir de los 65 o 70 años la fuerza y la capacidad física puede haber llegado a reducirse un 25 %. Y eso en el mejor de los casos. Es decir, si usted tiene 70 años seguramente tenga 1/4 menos de capacidad física que cuando tenía 30. Y eso en el mejor de los casos.

El entrenamiento de resistencia es necesario con la edad
El entrenamiento de resistencia es necesario con la edad

El entrenamiento de resistencia es necesario con la edad. Empieza ya

Múltiples estudios lo avalan. Hacer ejercicios de fuerza y ejercicios aeróbicos es una de las mejores terapias para las personas mayores. Incluso podemos hablar de un efecto benéfico que puede afectar incluso a tu desarrollo genético. Ya que se ha demostrado que Retrasar el envejecimiento celular y acercar la evolución genética a niveles de cuando éramos más jóvenes. De tal manera, todas las personas que realizan de forma regular entrenamientos de fuerza, frenan de una forma considerable su proceso de envejecimiento.

El entrenamiento de resistencia es necesario con la edad. Caminar y caminar.

Así, como en todo tipo de ejercicio, la regularidad es la clave del éxito. No se trata de fuerzas sobrenaturales ni ejercicios de alta intensidad. A cierta edad lo más importante es la constancia y la regularidad.

El simple hecho de caminar todos los días de forma suave y tranquila puede ser de gran ayuda tanto para sus huesos como para sus hábitos posturales. Así, es habitual en especialistas de la tercera edad, aconsejar los paseos diarios de algunos una hora para mantener el tono muscular en condiciones.

Y es que en el fondo se trata de luchar contra una ley natural. Cuanto más mayores nos vamos haciendo más rápido se atrofian los músculos si no están haciendo de forma regular un ejercicio adecuado. De todas formas, la pérdida muscular relacionada con la edad, comienza mucho antes de lo que usted piensa.

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