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Los que dijeron que el cambio climático era una tontería

Los que dijeron que el cambio climático era una tontería

Puede que no fuera usted pero sí fueron muchos los que dijeron que el cambio climático era una tontería. Ahora callan.

Según un informe del grupo intergubernamental de expertos sobre el cambio climático dedicado a primeros de año, este cambio, del que se viene hablando desde hace años, avanza hacia una situación muy peligrosa.

Los que dijeron que el cambio climático era una tontería
Los que dijeron que el cambio climático era una tontería

Según este informe los efectos del cambio climático, que muchos negaban hace muy pocos años, son una realidad preocupante. Para ellos las consecuencias de la inacción suponen una amenaza más que grave para nuestra salud y nuestro bienestar. No es una cosa, como muchos plantean, que vaya a repercutir dentro de unos años en nuestros hijos o nietos. La realidad de los estudios muestra que la crisis climática ya está afectando a la vida de miles de millones de personas en todo el mundo.

Los que dijeron que el cambio climático era una tontería. ¿Dónde están ahora?

El documento, que deberá ser completado en su segunda parte en este año 2022, supone uno de los estudios más profundos basado en 64.000 estudios científicos realizados en los últimos años. Este documento pone de manifiesto que no va a estar con tímidas medidas de cara a galería. Las medidas deben de ser urgentes para evitar el desastre, que muchos se niegan a reconocer.

Los efectos, sin ánimo de ser pesimistas, suponen una catástrofe por el aumento de la temperatura que está propiciando un clima más cálido y caluroso. Con ello, han aumentado notablemente las sequías y las inundaciones. Y lleva traído consigo muchos problemas alimentarios y aumentado la escasez de disponibilidad del agua en millones de personas especialmente en los continentes menos desarrollados como África, Asia o América central y del Sur.

El informe analiza de forma particular distintas regiones de la tierra. En este sentido ofrece una crítica y distintas soluciones dependiendo de los problemas concretos de cada uno de ellos. Por ejemplo habla de Europa destacando cuatro tipos riesgos climáticos: la mortalidad y la morbilidad por las altas temperaturas y los efectos del calor en el cultivo así como la escasez de agua y la subida del nivel del mar.

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Dieta mediterránea: importa qué comemos pero también cómo y con quién

Dieta mediterránea: importa qué comemos pero también cómo y con quién

Nos preguntamos poco sobre qué es la dieta mediterránea. Asumimos que está relacionada con aquello que comemos los mediterráneos y que, además, es buena para nuestra salud.

Sin embargo, después de mucho más de medio siglo de investigaciones diversas, las discusiones y desacuerdos sobre su realidad siguen vivos. También aspectos aún tan importantes como el concepto en sí mismo, su esencia y su desarrollo, continúan provocando airadas discusiones entre expertos y profesionales de distintas disciplinas.

Qué debe tener su dieta para considerarla mediterránea

En este contexto nos preguntamos qué es la dieta mediterránea. Desde una perspectiva muy básica de carácter médico, podríamos decir que la dieta mediterránea es un patrón dietético recomendado por los especialistas y considerado como saludable.

Está basado principalmente en vegetales, con una importante presencia del aceite de oliva, e incluye cantidades moderadas o bajas de alimentos de origen animal.

Dieta mediterránea: importa qué comemos pero también cómo y con quién
Dieta mediterránea: importa qué comemos pero también cómo y con quién

Desde el punto de vista de la nutrición, es decir, de los efectos de determinados alimentos sobre el organismo después de su ingesta, no hay mucho más que decir. Esta definición nos sirve.

La dieta mediterránea no es una solo lista de ingredientes

Sin embargo, hay cosas importantes sobre las que deberíamos extendernos un poco más. Por un lado, el hecho de que la noción de dieta mediterránea haya experimentado una evolución importante y progresiva durante el último de medio siglo.

Nos ha ido llevando desde lo que en un inicio era únicamente un patrón dietético saludable para el corazón hasta visiones más actuales que la plantean hoy como un modelo de dieta local y sostenible que forma parte de nuestras culturas y de nuestro patrimonio.

Lo que nos interesa destacar aquí es que esta evolución ha transformado el concepto de dieta mediterránea, llevándola desde posiciones estrictamente médicas y nutricionales hasta visiones más vinculadas con la sociedad, la cultura, los estilos de vida y el medio ambiente.

Todo ello es consecuencia, muy particularmente, de su inscripción como Patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por parte de UNESCO en el año 2010. Desde entonces, se entiende la dieta mediterránea como un sistema alimentario patrimonial que va mucho más allá de aquello que ingerimos y que incluye toda la cultura material e inmaterial que rodea nuestra alimentación (utensilios, espacios, rituales, fiestas y celebraciones…).

Sin embargo, es difícil huir de perspectivas bien establecidas, como las relacionadas con la salud. Pocas cosas nos importan más que la salud en esta vida (y la pandemia de covid-19 nos lo ha hecho, una vez más, evidente).

Una alimentación llena de cultura

Así, no es extraño observar aún hoy visiones frecuentes de la dieta mediterránea ancladas en el tiempo. Estas, en virtud de las recomendaciones médicas, predican una alimentación más basada en aquello que se comía en los años sesenta del siglo pasado que en nuestra alimentación actual.

Nos estamos perdiendo bastantes cosas en el camino. Por una parte, que nuestra alimentación forma parte de nuestra cultura. Así, la dieta mediterránea debe ser vista como un sistema alimentario vivo y en continua evolución.

Dicho sistema recorre todos los eslabones de la cadena, que van desde la producción hasta el consumo, del campo hasta la mesa (e incluso más allá, con el reciclaje y el compostaje y el retorno a la producción). Hoy no comemos como hace cien años, ni dentro de cien años comeremos como lo hacemos hoy. Parece obvio, pero no lo es.

Estas premisas, sin embargo, chocan con visiones centradas fundamentalmente en la salud, en las que la dieta mediterránea se observa más como una lista de ingredientes saludables que hay que consumir diaria o semanalmente, medidos en unidades, en gramos o en centilitros, que como un sistema alimentario y culinario con una amplia base cultural.

No comemos nutrientes, comemos alimentos, y estos son inseparables de su carga cultural inherente. Así, tendemos a enfocar nuestros esfuerzos y quejas en relación con la adherencia o no a los patrones de una dieta idealizada.

Un sistema alimentario complejo e interdependiente

Recordemos que la pirámide de la dieta mediterránea es una recomendación. Si es necesario recomendarla desde un punto de vista médico y nutricional, es muy posible que sea porque no estamos comiendo de la manera que se reivindica. O que lo estamos haciendo con un mayor o menor consumo de alimentos específicos (como el aceite de oliva, por ejemplo).

Sin embargo, los productos no solamente actúan sobre nuestro organismo. Lo hacen también sobre nuestra vida cotidiana, sobre nuestra economía… Que un producto como el aceite de oliva, por ejemplo, suba o baje de precio influye en que su consumo aumente o disminuya. Y eso, a la larga, puede influir también sobre nuestra salud.

No estamos atendiendo al hecho básico de que si no nos preocupamos por aquellos eslabones que se encuentran en el inicio de la cadena alimentaria (una producción protegida y bien pagada, una distribución adecuada y no situada en unas pocas manos, precios asequibles en relación con la compra y el consumo…), poco podremos hacer por los eslabones finales (el consumo, las repercusiones sobre la salud…) de manera aislada.

Cómo adaptar la dieta mediterránea a la era del móvil

Por otro lado, no podemos olvidar cuestiones como cuándo comemos, con quién comemos y cuánto tiempo utilizamos para comer. Comer es un acto social y habitualmente buscamos hacerlo en compañía.

Incluso el hecho de fotografiar aquello que comemos y enviarlo a través de las redes sociales es una forma de comunicarnos, una manera de compartir ese momento con los demás, incluso con aquellas personas que no nos acompañan físicamente en ese momento.

Aspectos tales como el hecho de comer solos o acompañados afectan en la elección de aquello que comemos, en el tiempo que empleamos en comer, en las cantidades que ingerimos… Y todo esto tiene consecuencias directas en nuestra salud que van más allá de los nutrientes.

Sin embargo, comer en compañía no siempre es posible. La jornada laboral y nuestro tipo de trabajo, sin ir más lejos, ordenan tanto nuestros horarios como las posibilidades de coincidir con otras personas para comer en compañía. El cambio en los sistemas familiares ha llevado también a que hoy en día un mayor número de personas vivan solas, muy especialmente personas mayores.

Todos estos aspectos forman parte de la evolución de nuestra dieta, de la transformación continua de nuestros estilos de vida. Moldean nuestros hábitos alimentarios, nuestras relaciones sociales y, evidentemente, aquello que acabamos ingiriendo.

En definitiva, la dieta mediterránea sigue viva. Es lo que comemos (que seguimos comiendo) los mediterráneos, y evoluciona a lo largo del tiempo, incorporando y eliminando constantemente productos, maneras e instrumentos de cocción o de preparación, momentos y lugares, formas de consumo…

No cabe duda de que puede ser una dieta saludable. Sin embargo, hemos de observarla desde la perspectiva de aquello que realmente comemos hoy en día (y no solo del qué, sino también del cómo, cuándo, por qué o con quién…) y trabajar a partir de ahí.

Quizás sea necesario “repensar” la dieta mediterránea. Hay que trabajar en toda la cadena alimentaria, intentando observar la transversalidad y la omnipresencia de la alimentación. Y, sobre todo, no olvidar que la sociedad no es un laboratorio sobre el cual se puede actuar de manera aislada. Desde este punto de vista, todavía queda mucho por hacer y por discutir.The Conversation

F. Xavier Medina, Catedrático, Estudios de Ciencias de la Salud, UOC – Universitat Oberta de Catalunya

Shutterstock / ImYanis

F. Xavier Medina, UOC – Universitat Oberta de Catalunya

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

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El celebro y el tiempo

El celebro y el tiempo

El cerebro y el tiempo son inseparables. Lo que el cerebro va a procesar en los últimos 15 segundos influye en lo que vemos en tiempo real.

Por si alguien tenía dudas ya puede estar seguro de que nuestro cerebro no es un órgano instantáneo. Queremos decir que nuestro cerebro y la forma de percibir el mundo no funciona de forma inequívocamente en tiempo real sino que lleva un ligero retraso.

El celebro y el tiempo
El celebro y el tiempo

Aunque en realidad eso no debería de sorprender a nadie porque seguramente nada en el mundo funcione de forma instantánea, aunque si no lo parezca un reciente estudio de investigación llegado a cabo por diferentes psicólogos los de la Universidad de California Berkeley. publicado en la revista Science Advances,  mostraron que el cerebro tarda unos 15 segundos en actualizar la información que recibimos visualmente.

Pero que nadie se asuste y se lleve las manos a la cabeza. El estudio hay que interpretarlo y sacar conclusiones que no nos lleven a pesar de lo que estamos diciendo es una locura. Según el estudio el cerebro procesa las imágenes no desde cero, sino que las convierte en instantáneas construyendo a partir del pasado. El estudio utiliza la expresión máquina del tiempo para explicar esta demora de 15 segundos.

En realidad lo que pone de manifiesto de estudio no es que el cerebro tenga un retardo de 15 segundos, sino más bien que utiliza imágenes y sensaciones percibidas en los últimos 15 segundos para añadirlas a la interpretación que hace de lo que vivimos en el presente. Y esto lo hace de una forma mecánica, subconsciente. Es decir, estamos viendo el presente, pero influenciado por los objetos presentados en los últimos 15 segundos.

LA INVESTIGACIÓN SE DESARROLLÓ SOBRE UN TOTAL DE 100 PARTICIPANTES QUE DEBERÍAN OBSERVAR PRIMEROS PLANOS DE ROSTRO. PERO ESTOS PLANOS EN VÍDEOS CON UN LAZO DE 30 SEGUNDOS Y VA MOSTRANDO OJOS, CEJAS, NARIZ BOCA MENTÓN Y MEJILLAS EXCLUYENDO LA CABEZA Y EL VELLO FACIAL.

Al final del experimento dos participantes, en su mayoría, eligieron para explicar lo que habían visto, un fotograma que se podía sacar de la mitad del vídeo, y no el último, que era la imagen más actualizada.

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Cómo crear un hogar de bienestar. Nikken

Cómo crear un hogar de bienestar. Nikken

La preocupación por la salud si el equilibrio va el aumento. Así Nikken te puede ayudar en cómo crear un hogar de bienestar

Es una empresa diferente, distinta y con una preocupación por encima de todo: el cuidado de las personas. De esta manera, los productos para bienestar de última generación de Nikken se ocupan de las preocupaciones de todos los días. Por eso, en conjunto forman lo que conocemos como el hogar de bienestar Nikken, un entorno que apoya la salud y la felicidad de la familia y del individuo.

Cómo crear un hogar de bienestar. Nikken
Cómo crear un hogar de bienestar. Nikken11

Cómo crear un hogar de bienestar. Nikken te puede ayudar

Cualquier persona puede transformar y crear un hogar de bienestar en su propia casa. Así, conseguirá tenerlo cuando se incorporen los productos Nikken a su entorno y otro tipo de productos de consumo como puede ser el de la firma americana Amway.

Porque el hogar de bienestar se basa en la idea de que una buena salud a largo plazo depende de darle la atención necesaria a los aspectos más importantes de nuestra vida. Por ello es importante tener en cuenta el rendimiento y el rejuvenecimiento para tener un estilo de vida correcto y equilibrado.

La tecnología de Nikken representa una solución para los problemas verdaderos de la actualidad y la falta de armonía y desequilibrios que padecemos en la sociedades más avanzadas.

Convertir su hogar en un hogar de bienestar es muy sencillo. Para ello no es necesario realizar remodelaciones ni obras. Tampoco contar con grandes proyectos y con unos ahorros más que abultados. Porque los productos de Nikken se integra fácilmente en su hogar y su vida. Al mismo tiempo se integran fácilmente en su día día y producen desde el primer momento un cambio real y efectivo.

Cómo crear un hogar de bienestar. Tecnologías que le puede aportar Nikken

Entre las innovaciones lanzadas por Nikken y que incorporado en la mayoría de sus productos puedes encontrar: tecnología magnética en todos sus productos. Tecnología para entrenamiento físico con sus plantillas cardio strides. Tecnología de infrarrojo lejano en todos sus productos. Tecnología del sueño Kenko. Nutrición orgánica y bienestar con ayudas en alimentación. Tecnología de filtración de agua con su sistema PIMag.

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Un estilo de vida saludable: Nikken

Un estilo de vida saludable: Nikken

Llevar un estilo de vida saludable es hoy en día una prioridad. Nikken lo sabe y te ofrece soluciones para hacerlo.

Uno de los progresos sociales más importantes en los últimos años ha sido el conseguir un nivel de exigencia muy alto a la hora de cuidar nuestra salud y bienestar. En muchas ocasiones, esta filosofía choca con los hábitos sociales que nos pretenden imponer, que más que apostar por la salud apuestan por todo lo contrario.

Un estilo de vida saludable: Nikken
Un estilo de vida saludable: Nikken11

Un estilo de vida saludable. Nikken lo sabe y te ayuda.

La prioridad de Nikken es convertir el lugar en el lugar más saludable. Un lugar en donde encuentre el equilibrio más absoluto, puede reponer fuerzas, y olvidarse del estrés que nos acarrea los distintos problemas de cada día.

Nikken siempre ha puesto como bandera de los beneficios que aportan sus productos a la salud. Lleva décadas en el mercado ganándose la confianza de miles de clientes satisfechos, que han experimentado sus soluciones. Por esa razón, utilizan sus productos diariamente, y han hecho que participen y se integren en el día día de sus vidas.

Un estilo de vida saludable. La tecnología al servicio de la salud.

Nikken trabaja para dar a conocer sus diferentes tecnologías. Todas ellas han sido pensadas y creadas pensando en la prevención y en la salud. Por ello puede afirmar que suelen tener un efecto muy positivo en la salud y el bienestar de cuántos usan de forma regular sus productos.

De esta forma Nikken ha sido capaz de ofrecer hoy en día una gama muy completa de productos basados en lo que denomina elementos vitales para el bienestar. Fundamentalmente utiliza el magnetismo, similar al que produce la tierra, para incorporarlos a sus productos y que todas las personas puedan utilizarlos y descubrir sus beneficios. Con ello, pretende devolver el equilibrio perdido a la vida de todas las personas.

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